Pruebas realizadas luego de la detección del cáncer

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Si los resultados de la biopsia de mama indican la presencia de cáncer, el médico ordenará realizar otras pruebas para determinar si el cáncer se ha propagado y para ayudar a determinar e tratamiento a seguir. Lamentablemente, no existe una prueba que pueda garantizar completamente que el cáncer no se ha propagado.

Las pruebas que se podrían realizar incluyen:

1. Análisis de sangre

Algunos análisis de sangre son necesarios para planear una cirugía, para buscar evidencias de propagación del cáncer y planear el tratamiento después de la cirugía. Estos análisis incluyen:
a) Recuento sanguíneo completo: (CBC, por sus siglas en ingles): este análisis determina si la sangre tiene el tipo y número correcto de células sanguíneas. Los resultados anormales de la prueba pueden revelar otros problemas de salud, incluyendo anemia, y podrían indicar si el cáncer se ha propagado a la médula ósea. Además, si usted esta recibiendo quimioterapia, los médicos repiten esta prueba porque ese tratamiento afecta las células productoras de sangre de la médula ósea.
b) Pruebas químicas y enzimáticas de la sangre: estas pruebas se realizan en las pacientes con cáncer invasivo de mama (no son necesarias con el cáncer in situ ) y podrían indicar que cáncer se ha propagado a los huesos o al hígado. Si los resultados de estas pruebas son más altos que lo normal, su médico le ordenará realizarse estudios por imágenes como gammagrafía ósea y tomografías computarizadas. Radiografía de tórax: todas las mujeres con cáncer de mama deben hacerse una radiografía de tórax antes de la cirugía para asegurarse de que el cáncer no se hay propagado a los pulmones.

2. Radiografía de tórax

3. Pruebas de marcadores tumorales

El análisis de la presencia de ciertas sustancias químicas en el tumor ayuda a determinar las probabilidades de que el cáncer se propague y ayuda a su médico a determinar el mejor tratamiento. El laboratorio de patología realiza algunas pruebas en el tejido del cáncer extirpado durante la primera biopsia o en la cirugía final.
Dos hormonas femeninas, el estrógeno y la progesterona, podrían estimular el crecimiento de las células normales y anormales de la mama. Las células cancerosas responden a estas hormonas a través de los receptores de estrógeno (ER, por sus siglas en inglés) y los receptores de progesterona (PR). Estos receptores son el “comité de bienvenida” para estas hormonas que están circulando en la sangre. Si un cáncer no tiene estos receptores, se le llama receptor negativo de progesterona o ambos. Si el cáncer tiene estos receptores, se le llama receptor positivo de estrógeno, receptor positivo de progesterona o simplemente receptor de hormona positivo (ER-positivo, PR-positivo).
Estos receptores de hormonas son importantes porque las células cancerosas que son ER- o PR- positivas a menudo dejan de crecer si la mujer toma medicamentos hormonales que bloquean el efecto del estrógeno y la progesterona o si se ha detenido su propia producción de hormonas. Estos medicamento aumentan la probabilidades de que el cáncer nunca regrese o se expande a otros órganos del cuerpo y mejora las probabilidades de supervivencia a largo plazo. La mayoría de las mujeres con cáncer ER o PR positivo podrían pedir que la producción de hormonas sea detenida o tomar medicamentos hormonales como parte del tratamiento. Estos medicamentos hormonales no son eficaces si el cáncer es ER- o PR negativo.
A todas las mujeres con cáncer invasivo del seno se les debe realizar las pruebas de los receptores hormonales . Cada mujer debe pedirle a su médico estos resultados y preguntarle si la terapia hormonal debe ser parte del tratamiento.

4. Gammagrafía ósea o Cintilograma

Esta prueba puede proveer información sobre la propagación del cáncer de mama a los huesos. Sin embargo, muchos cambios que se muestran en una gama grafía ósea no son cáncer. A menos que haya síntomas de la propagación a los huesos, incluyendo dolores nuevos o cambios en los análisis de sangre, no se recomienda realizar una gama grafía ósea, excepto en las pacientes con cáncer avanzado. Para examinar los huesos, se inyecta en una dosis pequeña de una sustancia radiactiva que se acumula en las áreas en las que haya huesos anormales. Estas áreas aparecen en las radiografías. Aparte del pinchazo de la aguja, la gamagrafía ósea no cauda dolor.

5. Tomografia computarizada (CT, por sus siglas en inglés)

Esta prueba se realiza cuando hay síntomas u otros datos que indiquen que el cáncer se ha propagado a otros órganos. Para la mayoría de las mujeres con cáncer de mama en etapa inicial no es necesaria la tomografía computarizada. Esta prueba toma múltiples radiografías de la misma parte del cuerpo desde diferentes ángulos para proveer imágenes detalladas de los órganos internos. Excepto por la inyección de un tinte intravenoso necesario para la mayoría de las pacientes, este procedimiento no causa dolor. (Asegúrese de hablar con su médico si usted tiene diabetes o si cree que el tinte puede causarle una reacción alérgica).

6. Imágenes por resonancia magnética (MRI)

Esta prueba usa ondas radiales e imanes para producir imágenes detalladas de los órganos internos. No usa rayos X. Las imágenes por resonancia magnéticas son útiles para examina el cerebro, la medula espinal y cualquier área especifica en el hueso. Las MRI de rutina para todas las pacientes con cáncer de mama no son útiles ni necesarias.

7. Tomografia por Emision de Positrones (PET)

En esta prueba se usa una forma de azúcar (glucosa) que contiene un átomo radiactivo. Una pequeña cantidad de material radiactivo se inyecta en su brazo. Luego, a usted se de coloca la maquina PET, donde una cámara especial puede detectar la radiactividad. Debido a su alta tasa de metabolismo, las células cancerosas del cuerpo absorben cantidades altas de azúcar radiactivo, y el escáner detecta estas áreas con mayor cantidad del trazador radiactivo. La PET puede ser usada en vez de varios estudios de rayos X diferentes, ya que examina todo su cuerpo. Esta prueba no es necesaria en la mayoría de las mujeres con cáncer del seno.
A las mujeres con cáncer invasivo del seno también se les debe realizar las pruebas de un gen del cáncer que contribuye al crecimiento de las células. Este gen se llama HER-2/neu . Las células del cáncer del seno que tienen demasiada HER-2/neu tienden a crecer más rápido y podrían responder mejor a las combinaciones de quimioterapia que incluyan medicamento de la clase de antraciclina (como la doxorrubicina o epirrubicina) y a un medicamento que ataca directamente al HER-2/neu, un anticuerpo llamado trastuzumab (el cual no se usa a menos que se sepa que el cáncer se ha propagado).